Obtener una certificación constituye un hito importante. Al mismo tiempo, mantenerla en el tiempo, exige demostrar que los compromisos asumidos se han traducido en decisiones, prácticas y resultados concretos. Aquello ha significado que CIC sea el primer fabricante de colchones certificado como Empresa B en Chile, condición que obtuvo originalmente en julio de 2023. Y luego de ese primer sello, y su compromiso previo con la sostenibilidad, el trabajo de CIC ha sido arduo, y esto se ha visto reflejado con la reciente recertificación de CIC como Empresa B, obtenida con el apoyo de Proyecta Impacto.
Pero el principal valor de este proceso está en detenerse, volver a mirar la organización y comprobar si la sostenibilidad realmente está presente en su estrategia, operaciones, productos, relación con sus colaboradores y forma de vincularse con su entorno. Es decir, mirar el negocio en profundidad, y CIC lo está haciendo.
Recertificación de Empresa B
La recertificación Empresa B evalúa el desempeño de una organización en distintas dimensiones, entre ellas gobernanza, trabajadores, comunidad, medioambiente y clientes. Esto exige reunir evidencia, revisar políticas y procedimientos, involucrar a distintas áreas y demostrar que las prácticas declaradas forman parte efectiva de la gestión.
Desde Proyecta Impacto acompañamos a CIC en este proceso con una mirada que fue más allá del cumplimiento. El trabajo permitió revisar avances, ordenar y respaldar las prácticas implementadas, identificar oportunidades de mejora y poner en valor una trayectoria de sostenibilidad que atraviesa diferentes dimensiones de la empresa.
Este enfoque es especialmente relevante porque una certificación sólo genera valor estratégico cuando la organización es capaz de utilizarla para fortalecer su gestión y responder preguntas fundamentales, como por ejemplo, ¿dónde se encuentran nuestros principales impactos?, ¿qué avances podemos demostrar con evidencia?, ¿qué prácticas necesitan consolidarse o escalar?, ¿cómo involucramos a las distintas áreas de la organización?, ¿cómo conectamos el propósito con las decisiones cotidianas del negocio?
En el caso de CIC, las respuestas se encuentran en una serie de iniciativas que muestran cómo la sostenibilidad ha comenzado a integrarse a su manera de producir, innovar y relacionarse con sus grupos de interés.
Compromisos sostenibles de CIC
Uno de los avances más representativos es ReCICla Descanso, programa creado en 2020 para recibir y reciclar colchones y bases de cama de cualquier marca. La iniciativa aborda un desafío particularmente complejo: el final de la vida útil de productos voluminosos, compuestos por distintos materiales y que frecuentemente terminan en vertederos, microbasurales o puntos ilegales de disposición.
CIC ha reciclado 23.700 colchones y bases de cama. La iniciativa también se ha extendido mediante alianzas público-privadas, como el convenio con la Municipalidad de Maipú, que permite retirar gratuitamente estos productos desde los hogares de la comuna.
Gestión ambiental y acción climática con respaldo técnico
La circularidad forma parte de un sistema ambiental más amplio. CIC cuenta con certificación ISO 14001 para la gestión ambiental de su producción de colchones y bases de cama y mide su huella de carbono corporativa considerando los alcances 1, 2 y 3.
Esta medición permite conocer las emisiones directas de sus operaciones, aquellas asociadas a la electricidad adquirida y una parte relevante de las emisiones generadas en su cadena de valor. Sobre esa información, la empresa ha desarrollado un plan de transición climática e iniciativas orientadas a mejorar su desempeño.
La sostenibilidad también se diseña desde el producto
Integrar la sostenibilidad al negocio implica llevarla hasta aquello que la empresa ofrece a sus clientes. En CIC, esta mirada se expresa en productos que incorporan materiales reciclados, orgánicos o certificados, como aglomerados de espuma recuperada, textiles fabricados a partir de botellas plásticas, fibra de coco, látex natural y madera con certificación FSC.
Personas, bienestar y compromiso con la comunidad
El impacto de una empresa también se observa en la manera en que se relaciona con sus colaboradores y con las comunidades de las que forma parte.
CIC cuenta con políticas y beneficios vinculados con la salud, la educación, el desarrollo profesional y la conciliación de la vida personal y laboral. Además, desarrolla Semanas de la Sostenibilidad para acercar estos temas a las distintas áreas, compartir avances y fortalecer una cultura interna vinculada con su propósito.
En el ámbito comunitario, mantiene una alianza con COANIQUEM, a la que destina el 1% de las ventas de su línea CIC Kids, además de apoyar iniciativas de concientización. Esta relación muestra cómo una decisión comercial puede incorporar también un mecanismo permanente de contribución social.
Gobernanza y colaboración para ampliar el impacto
La sostenibilidad requiere estructuras que permitan sostener los compromisos en el tiempo. Por ello, la gestión de CIC incluye un Código de Ética, un Código de Conducta para Proveedores y un canal anónimo de denuncias, junto con estándares relacionados con derechos humanos, condiciones laborales, salud y seguridad, protección ambiental e integridad.
La empresa también participa en el Comité de Sostenibilidad de la Cámara de Comercio de Santiago y adhiere a sus principios de conducta empresarial, relacionados con el propósito, el trato justo a consumidores, las prácticas laborales, la relación responsable con proveedores, la ética y la participación con las comunidades.
A ello se suma su adhesión a Pacto Global de las Naciones Unidas y su colaboración con organizaciones públicas, privadas y sociales.
Recertificarse para seguir avanzando
La experiencia de CIC demuestra que una recertificación puede ser mucho más que un requisito para conservar una certificación. También permite hacer visible algo que muchas organizaciones todavía están construyendo: la conexión entre propósito, estrategia, operaciones, productos, personas, comunidades y gobernanza.
Consciente de que la mejora es un proceso continuo, CIC sigue avanzando en sus compromisos de sostenibilidad con la mirada puesta en 2029, año en que deberá recertificarse como Empresa B bajo los nuevos estándares de certificación.
Desde Proyecta Impacto agradecemos la confianza del equipo de CIC y celebramos este nuevo hito. Haber acompañado su recertificación nos permitió aportar nuestra experiencia técnica y estratégica a una organización que busca mejorar permanentemente y generar impactos positivos desde el centro de su negocio.





